Tres 

En el fondo del patio 

Donde se pudren las gardenias
Donde cuelgan impares los zapatos
Busco un subterfugio 
De la cuerda reducida a cenizas
Del hielo golpeando el río del rojo cuarto
Donde habitó meses antes un traje
Que hoy veo tensandose
En la espalda de un robusto hombre
Tocando con calma saña la armónica
De espaldas al otro que se va ahora
Decepcionado de no encontrar un saxo
Mascando la imagen del alambrado
Donde cuelgan secándose las peonias
Y el amargo olor de la presencia

Lapizlásuli 

No importan 

Pedazos de recuerdos
Punzando tus manos

Ni el ladrido seco
Del perro sin voz
Reposando en la puerta
Bajo la verde mirada
Y la ceniza gris en las tablas
Quebrandose lo etéreo
De aquel invisible fluido
En él que exhalo tranquilo
Cuando las nubes golpean
Pizarras montañas
En oleajes blancos metalizados
Bañados de calma efímera
Análogo al color brotando
Cuál arroyo
Del metal dorado

Poema de Pedro Salinas

Afán


No, no me basta, no.
Ni ese azul en delirio
celeste sobre mí,
cúspide de lo azul.
Ni esa reiteración
cantante de la ola,
espumas afirmando,
síes, síes sin fin.
Ni tantos irisados
primeros de las nubes
—ópalo, blanco y rosa—,
tan cansadas de cielo
que duermen en las conchas.
No, no me bastan, no.
Colmo, tensión extrema,
suma de la belleza
el mundo, ya no más.
Y yo más.
Más azul que el azul
alto. Más afirmar
amor, querer, que el sí
y el sí y el sí.
La tarde, ya en el límite
de dar, de ser,
agota sus reservas:
gozos, colores, triunfos;
me descubre los fondos
de mares y de glorias,
se estira, vibra, tiembla,
no puede más. 
Lo sé, se va a romper
si yo le grito esto
que ya le estoy gritando
irremisiblemente
a golpes:
«Tú, ya no más; yo, más.»

Telar 

Quien disfrute el desconcierto 

Escurra en sus manos
El cobalto del mar en el pasillo

Abrigando los alerces
La mansedad de sus tigres
Sus caricias en mis sienes
Descansa su escarlata cabellera
El vino endulza la mesa
En su mansión de piedra

              

“Flirting with this disaster became me
It named me as the fool who only aimed to be”

Liber

Hueco 
 Irregular 
 El vidrio 
 De la pantalla 
 
 Chillón es rojo 
 Se apaga el verde 
 La mancha de café 
 En traje azul metalizado 
 
 Blanco el ojo izquierdo 
 De muerte rígida 
 Inamovible en el párpado 
 Frente apoyada en la silla 
 Reza 
 
 Sentado 
 Prende y mira 
 Se consume el fósforo 
 Prende y mira
 Lágrima baja rodando 
 Su cálida mejilla